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8 mitos sobre belleza


8 mitos sobre belleza


Habitualmente nuestras rutinas de belleza están influenciadas por ciertas creencias que no siempre resultan ser verdaderas. Aquí develamos algunas de las leyendas más famosas sobre el cuidado y la estética de todo el cuerpo.
Comer chocolate y maquillarse todos los días produce acné.

FALSO. Numerosos estudios científicos han llegado a la conclusión de que no existe relación alguna entre la dieta y el acné. Por otra parte, tampoco es necesario dejar de maquillarse cuando la piel presenta “granitos”, siempre y cuando se usen productos no comedogénicos, es decir, aquellos que no causan brotes de acné.
Todas las tinturas dañan el cabello.

NO ES CIERTO. Si bien los antiguos productos de coloración permanente si suponían una agresión para el pelo, las fórmulas actuales atenúan los daños e incorporan una protección extra. De todas maneras, es importante tener presente que el cabello teñido exige mayores cuidados: acondicionadores y baños de tratamiento frecuentes así como el uso de un champú que proteja bien el color.
Los maquillajes no se vencen.

FALSO. Todos los productos cosméticos deben tener en la parte inferior de su envase impresa la fecha de caducidad. Además, para conservarlos mejor es fundamental mantenerlos bien cerrados cuando no se usen porque en contacto con el aire se deterioran. Lo ideal es guardarlos en un lugar fresco y nunca mezclar un producto con restos del anterior.
La depilación láser es un método definitivo.

DEPENDE. Si bien se llama definitiva a este tipo de depilación, lo correcto es decir que se trata de una técnica prolongada o permanente, ya que a pesar de que los cambios son visibles desde la primera sesión, el éxito y la duración de los resultados dependerán de la zona a tratar, la edad, el tipo de vello y la genética del paciente.
Las bases de maquillaje en polvo resecan la piel.

FALSO. Los productos en polvo de última generación, ya sean sueltos o compactos, están formulados con ingredientes que evitan la deshidratación. Están creados para matizar los brillos y homogeneizar el color del rostro, y además muchos incorporan factor de protección solar.

6. Lavarse el pelo todos los días es malo.

MENTIRA. Ni se debilita ni se cae por lavarlo a diario. Si el cabello se cae probablemente es por otra causa que no está relacionada con el lavado. Sin embargo, siempre hay que usar el producto adecuado para cada tipo de pelo para mantenerlo sano y fuerte.
Es recomendable cambiar seguido la crema para el rostro.

NO ES CIERTO. Si se aplican muchos productos distintos en la piel, se puede asfixiarla y abrir sus poros. Lo mejor es evitar cambiar constantemente y usar el mismo producto cosmético por lo menos dos meses seguidos para ver sus efectos, siempre y cuando la piel no presente ningún efecto secundario o alergia.

8. Las pieles grasas no necesitan hidratación.

TOTALMENTE FALSO. Al igual que la mixta y la seca, la piel grasa necesita una crema hidratante de día y otra de noche especialmente formulada para cutis graso. El uso diario de estos productos debe eliminar el brillo y proporcionar al rostro una sensación de limpieza y confort.

10 buenos datos para recordar cuando deseamos adelgazar


Las cifras de personas con sobrepeso y obesidad continúan creciendo y quizá por ello, cada vez son más los estudios que nos muestran consejos interesantes al momento de adelgazar, hoy te mostramos los más importantes de ellos para que al momento de perder peso, tengas los siguientes 10 buenos datos para recordar cuando deseamos adelgazar.

Dormir más quema más grasas: cuando queremos adelgazar siempre es conveniente perder la mayor parte del peso a expensas de grasa y la gran ayuda viene de la mano de las horas de sueño nocturno, ya que un estudio de la Universidad de Chicago nos ha mostrado que mientras hacemos una dieta para adelgazar, si dormimos 5,5 horas perdemos igual cantidad de peso que si dormimos 8,5 horas, pero la quema de grasas es de la mitad respecto a cuando dormimos más.
Beber agua antes de comer: otro dato de interés, sencillo de llevar a cabo, es el que se desprende de un ensayo realizado por la Sociedad Americana de Química que nos recuerda que beber dos vasos de agua antes de comer ayuda a perder peso y combatir la obesidad. Eso sí, agua o líquidos sin calorías.
Comer lejos de una pantalla: un trabajo publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition nos ofrece otro dato interesante que no podemos olvidar: comer delante de una pantalla o trabajando frente al ordenador al momento de la comida, aumenta el apetito a lo largo del día, da menos saciedad y fomenta el sobrepeso. Por lo tanto, al momento de adelgazar, recuerda comer lejos de las pantallas u otros distractores.
No te abrigues demasiado: la calefacción y el aire acondicionado ha hecho que nuestro cuerpo luche menos contra los cambios de temperatura y así, reduce el gasto de calorías por termogénesis, entonces, según nos dice la revista Obesity Reviews, si deseas adelgazar, lo mejor es no abrigarse demasiado en invierno ni abusar de la calefacción ni de los aires acondicionados, sino dejar que el cuerpo se esfuerzo en alcanzar una temperatura corporal óptima.



Come más lento: cuando se come rápido, según nos dice un estudio reciente, se reduce la liberación de hormonas que dan saciedad, por eso, comer más despacio nos ayudaría a comer menos y reducir las calorías ingeridas, por lo tanto, nos ayudaría a adelgazar.
Atento a las etiquetas: un estudio de la Universidad de Washington revela que leer las etiquetas de los alimentos que compramos ayuda a perder peso, lo cual nos da un dato más a tener en cuenta al momento de adelgazar, pues ayudaría a controlar la calidad y cantidad de los que comemos mediante un conocimiento mayor de los productos alimenticios.
Imagina para controlar los antojos: aunque sabemos que prohibir aquello que más nos gusta no es la opción más adecuada, tampoco es apropiado para perder peso comer todo aquello que se nos antoja, por eso, un estudio estadounidense nos recuerda que ante los deseos de comer algo dulce o chocolate, imaginarse comiendo abundante cantidad de estos alimentos es suficiente para calmar el apetito y controlar los antojos.
Más yogur y frutos secos: recientemente un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard nos ha mostrado que a largo plazo, la ingesta de yogur y de frutos secos ayuda a perder peso. Sus buenos nutrientes, su capacidad de saciar al organismo y de controlar la ansiedad mientras mejoran el estado de ánimo, son claves para que estos alimentos nos ayuden a adelgazar.
No tomes sólo proteínas: después de la polémica dieta Dukan, la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas desaconseja las dietas muy pobres en hidratos y altas en proteínas si queremos adelgazar con salud, pues están asociadas a alta mortalidad y además, a largo plazo no producen una pérdida de peso superior ni mas efectiva.
Añade pimienta roja a las comidas: los condimentos y especias son grandes aliados al momento de adelgazar, pero la pimienta roja tiene algo especial según lo muestra la Univerdidad de Purdue en un estudio en el cual se señala que la pimienta roja de Cayena ayuda a reducir el apetito y a quemar más calorías después de consumirla en una comida. Su efecto termogénico que nos produce un gran calor tras su ingesta puede ser a causa de esta propiedad que ayuda a adelgazar.



Son 10 datos interesantes y con fundamento científico que debemos tener en cuenta cuando deseamos adelgazar sin descuidar la salud, pues con todos estos consejos podemos luchar contra la grasa del cuerpo y proteger al organismo simultáneamente.

Los 5 componentes más importantes de una dieta saludable


Los alimentos tienen un impacto sumamente relevante en nuestro organismo y en gran medida determinan qué tan saludables estamos. Por este motivo, es necesario que nuestra dieta sea lo más variada y completa posible, así las necesidades de nuestro cuerpo podrán cumplirse y nuestra salud se mantendrá intacta. El aprender cuáles son los alimentos y nutrientes más importantes para nosotros es algo muy relevante ya que generará que nuestra alimentación vaya acorde a lo que necesitamos par sentirnos bien. Sabiendo esto, aquí en VivirSalud les traemos un listado de los 5 componentes más importantes de una dieta saludable.
Carne, frijoles u otras proteínas

Las funciones de nuestro cuerpo se basan en las proteínas. Estos nutrientes tan importantes se encuentran mayormente en las carnes y los frijoles y por este motivo el incorporar a nuestra dieta carnes magras, como ser el pollo, la carne de res, el cerdo y pescado así como también distintos tipos de frijoles es una buena idea a la hora de mejorar nuestra alimentación.
Frutas y Verduras

Comer por lo menos cinco porciones de frutas y verduras al día es la vía más directa a mejorar considerablemente nuestra salud y prevenir enfermedades. Cada una de las comidas del día debe estar acompañada por frutas y verduras. Manzanas, plátanos y duraznos van bien con los cereales del desayuno o incluso pueden comerse solas en la merienda, y por otra parte las distintas variedades de ensaladas complementan de manera nutritiva cualquier almuerzo o cena.


Alimentos integrales

Los alimentos integrales como ser el trigo entero, arroz integral o la avena son imprescindibles para nuestro organismo y para una alimentación sana. La variedad de alimentos integrales disponibles en el mercado es inmensa, y esa diversidad hace que puedan ser incorporados a cualquier tipo de comida dependiendo de qué se trate.
Productos Lácteos

Nuestra dieta debe contener además una cantidad importante de productos lácteos ya que estos aportan grandes dosis de calcio y de nutrientes a nuestro cuerpo. La leche, el queso y el yogur son opciones saludables y sencillas para beneficiar a nuestro organismo. El beber un vaso de leche en la mañana y en la tarde y el agregar queso o yogur a las ensaladas nos permitirá agregar sabor a nuestras comidas y además sentirnos más saludables.
Grasas saludables

Los prejuicios en torno a las grasas y la mala fama que han adquirido últimamente hacen que la gama de grasas que son saludables para nuestro cuerpo muchas veces sean dejadas de lado. Las grasas no saturadas nos ayudan entre otras cosas a mantener sano nuestro corazón y a que nuestro cuerpo funciones con normalidad. Alimentos como las nueces, el aceite de oliva, los pescados grasos y los aguacates o paltas son una buena fuente de grasas saludables que sin duda enriquecerán nuestra dieta.

Incorporando estos aspectos a nuestra dieta diaria podremos asegurarnos una vida más sana y una alimentación completa y beneficiosa para nuestro organismo y nuestro bienestar general.

Adelgazar sin ansiedad


Las personas nerviosas pasan por un calvario cuando deciden hacer una dieta de adelgazamiento. La “dieta anti-ansiedad” reduce la tensión nerviosa, estimula el descanso y propicia un sueño reparador.
“Intento personalizar y equilibrar mis dietas, procurando que el cuerpo no sufra y que el paciente no pase hambre, por lo que me decanto por una dieta proteica”, asegura la doctora Nuria Escoda, directora del Centro de Medicina Estética Escoda y artífice de esta dieta contra la ansiedad, fruto de su experiencia de muchos años de trabajo.

“La principal base de mi dieta consiste en una alimentación que incorpore verduras, frutas y proteínas de pollo y de pescado, con poca carne roja, y la eliminación de los hidratos de carbono de absorción rápida como los azúcares refinados y los cereales, sin olvidarnos de la actividad física”, asegura esta experta.

LA DIETA CONTRA LA ANSIEDAD

Para las personas con síntomas de ansiedad, la doctora Escoda añade a esta dieta un aminoácido fundamental, el triptófano que, ingerido por la tarde, nos ayuda a producir serotonina, “un antidepresivo y relajante natural de nuestro organismo, que contribuye a reducir los procesos de ansiedad a la vez que estimula del descanso y el sueño reparador”, resalta la especialista.

Para los pacientes con una ansiedad pasiva, está indicado el aminoácido L-Tirosina que, ingerido por la mañana, ayuda a generar en el organismo adrenalina y dopamina, “dos neurotransmisores que activan, estimulan y producen sensación de bienestar”, resalta Escoda.

“Los aminoácidos fundamentales son aquellos que el propio organismo incorpora a través de la alimentación o bien en forma de suplementos-comprimidos o pastillas- y los neurotransmisores son las sustancias químicas que utiliza el sistema nervioso para comunicarse”, nos explica Escoda.

UN TEST DE NEUROTRANSMISORES

La doctora Escoda efectúa al paciente un “test de neurotransmisores” para saber si estos aminoácidos, que suele recetar en forma de pastillas, tienen que acompañarse de algún suplemento proteico enriquecido, “como los ácidos grasos Omega 3, protectores del sistema nervioso”, resalta Escoda.

“Estos aminoácidos no tienen contraindicación alguna ni sirven para adelgazar, pero son útiles para relajar el organismo y acabar con la ansiedad; no son pastillas mágicas, ni la panacea, pero sí que hacen su labor”, remacha Escoda.

“El Triptófano es un aminoácido esencial que forma parte de las proteínas y estimula en el cerebro la producción de serotonina; se toma junto con la vitamina B6 y magnesio para su completo funcionamiento“, nos explica la doctora Escoda.


Para los pacientes que sienten hambre por las mañanas, la doctora receta L-Tirosina, un aminoácido que ayuda a generar adrenalina y dopamina, “ya que sus propiedades estimulantes facilitan la disminución de apetito al mediodía y que la comida sacie más”, nos comenta.

NUEVOS HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN

“Cada persona es un mundo y mi pretensión es que mis pacientes aprendan un nuevo hábito de alimentación, para que, cuando terminen la dieta, continúen con él; no se trata de que vuelvan a sus costumbres anteriores tras unos meses de abstinencia”, advierte Nuria Escoda.

Esta dieta, denominada formalmente de “regulación de azúcares con un control anti-ansiedad y suplementos proteicos” propugnada por la doctora Nuria Escoda, lleva un año en marcha con resultados satisfactorios y sin quejas de hambre por parte de sus pacientes.

Para la doctora Escoda, una dieta que ayude a controlar la ansiedad debe respetar los horarios de cada persona, ha de ser rica en proteínas, especialmente de pescado, para que ayude a frenar la liberación de insulina y ha de aumentarse la cantidad de ensaladas y frutas frescas para aumentar la cantidad de antioxidantes. Lo ideal sería hacer cinco comidas al día.

Esta dieta lleva un suplemento de ácidos grasos omega y un suplemento de triptófano de 250 gramos al día tomados con el estómago vacío, por las tardes y, como mucho, media hora antes de ingerir ningún alimento, junto con vitamina B6.

ALIMENTOS RICOS EN TRIPTÓFANO

Los alimentos ricos en triptófano proceden de los huevos, la leche, cereales integrales, chocolate, avena, dátiles, semillas de sésamo, garbanzos, pipas de girasol y calabaza, cacahuetes y espirulina.

“Hemos de pensar que estamos tratando a personas con una tendencia a la ansiedad y al estrés, que conllevan un mayor desgaste cerebral y del sistema nervioso, lo que nos hace aconsejable incorporar en la dieta los ácidos grasos omega 3 en pastillas y los antioxidantes de las frutas y verduras frescas”, puntualiza la Escoda.

“Yo no soy partidaria de las dietas duras, porque considero que la mesa es un acto social gratificante y que has de poder disfrutar de las comidas, aún manteniendo la línea", precisa Nuria Escoda. Página anterior

Esas horribles actitudes que adoptamos cuando estamos a dieta


Cuando estamos inmersos en una dieta en la que apostamos todo nuestro bienestar, suelen surgir de nosotros actitudes que canalizan lo dificultoso que nos resulta el proceso y que por ello nos hacen muchas veces entrar en conflicto con nuestro entorno. Se trata de una especie de síndrome de abstinencia que sentimos por dejar paulatinamente aquellos hábitos alimenticios nocivos para nuestro cuerpo pero tan adorados por nuestro paladar.

El proceso de desintoxicación y de adaptación a nuevos hábitos alimenticios, como hemos dicho, puede convertirnos en personas con un carácter bastante problemático y por ello aquí les dejamos algunas de esas horribles actitudes que adoptamos cuando estamos a dieta para que, ante el menor indicio, tratemos de evitarlas.
Suponemos que todo el mundo está a dieta

Este ítem va mano a mano con el anterior. Nuestra profunda inmersión en el mundo de la dieta y de la bajas calorías hace que olvidemos que los demás no tienen por qué necesariamente llevar la misma vida que nosotros. No es bueno estar constantemente diciendo a quienes nos rodean qué deben comer o cuántas calorías tiene aquello que planean ingerir porque acabaremos por colmar sus paciencias y quitarles el hambre y las ganas de estar con nosotros.
Solo hablamos de nuestra dieta

Cuando nos encontramos a dieta, una de las secuelas que nos genera la ingesta reducida de alimentos es la necesidad de mantener nuestra boca ocupada hablando constantemente de nuestro exitoso régimen. Todo nuestro entorno ha de estar encantado con nuestra pérdida de peso pero eso no quiere decir que estén dispuestos a escuchar durante las 24 horas nuestras auto-alabanzas constantes.
Hacemos a los demás sentirse culpables cuando comen

Cuando estamos a dieta y asistimos a una cena con amigos solemos canalizar nuestro deseo y la insatisfacción que sentimos de no poder comer como quisiéramos, haciendo sentir mal a quienes si pueden. Solemos hablar tanto de nuestro deseo de comer aquello que no podemos que terminamos por quitar el apetito a quienes se apenan de nuestra desesperación y nos ven codiciar aquello que se están llevando a la boca.


Somos desalentadores

Otra de las actitudes frecuentes en las personas a dieta es la de quejarse constantemente por aquellos manjares perdidos. Este tipo de respuestas a la dieta son las más perjudiciales tanto para nuestros propósitos como para quienes nos rodean. Es completamente insoportable oír a alguien quejarse todo el tiempo y además esa actitud nos vuelve propensos a dejar la dieta en cualquier momento.
Nos volvemos obsesivos

No es normal tampoco el volvernos adictos a la suma de calorías y a depender en un 100% de los valores nutricionales de todo lo que vemos. Asimismo se vuelven odiosas las personas que se jactan de conocer la cantidad de calorías de cada uno de los alimentos y que cuando se les ofrece una pastilla mencionan cuántas calorías tienen como si fuera para los demás un dato relevante.
Hacemos sugerencias sin que nos las pidan

Muchas veces el hecho de estar a dieta nos hace pensar que ya somos expertos en lo que a la pérdida de peso implica. Si tenemos amigos con problemas de peso estaremos tentados a intentar contarles acerca de nuestra experiencia y de recomendarles qué comer y qué hacer. Es importante que si estamos en esta situación tengamos en cuenta si nuestro amigo nos está pidiendo realmente un consejo o no. En ocasiones las sugerencias hechas sin que nos las pidan pueden ser contraproducentes y pueden hacernos ver como engreídos o como superados respecto a la materia.

Sabiendo que esto nos puede llegar a pasar es bueno estar alerta de nuestro propio comportamiento y tratar de evitar estas horribles actitudes para poder estar en armonía con nuestro entorno y con nosotros mismos.

¿Cuánta fruta podemos comer al día?


En verano y con la cantidad de fruta apetecible que hay mucha gente opta por comer más cantidad de la recomendada. Este verano incluso me han llegado a preguntar si es malo comer fruta en exceso. Como todo en nutrición, los excesos no son buenos, pero hay que ver qué se entiende por exceso al comer fruta.

De partida, decir que mejor pasarnos comiendo fruta que comiendo otro tipo de comida basura. Se recomienda comer 2-4 piezas de fruta al día, pero, ¿y si comemos incluso 10 piezas de fruta al día?. Lo más que nos puede pasar es que aportemos un exceso de fibra y azúcar, lo que nos puede acarrear problemas intestinales y un aporte extra de azúcares.

Eso sí, puestos a consumir gran cantidad de fruta lo mejor es la variedad, no comer 10 piezas de la misma fruta, porque entonces es cuando podemos caer en el déficit de algún nutriente. Recordemos que la fibra de la fruta aumenta la sensación de saciedad, que aunque es algo bueno para mantener las calorías al margen, puede hacer que dejemos de comer otros alimentos y no llegar a las cantidades óptimas de proteínas por ejemplo.

Si eres deportista la cosa cambia porque con las calorías que se queman y antioxidantes que se necesitan va a ser muy difícil que se consuma un exceso de fruta. Si hacemos 5 comidas al día y en cada comida se meten dos piezas de fruta, en un deportista no es nada descabellado.

Pero como hemos dicho, esto no va a ser contraproducente siempre y cuando no nos suponga un problema a la hora de seguir comiendo otros alimentos necesarios como son los ricos en hidratos para reponer energía y las proteínas para crear y proteger músculo.

Imágen | lisaclarke

Pierde kilos y gana salud con la Dieta Fricker: ¡una dieta a dos velocidades!


¿Quieres perder peso de forma rápida y saludable? ¡Sigue una fase de velocidad rápida y otra media para evitar el temido efecto rebote con la dieta Fricker! ¿Te apetece lucir tipazo?
La moda de las dietas y la preocupación por bajar peso y lucir una figura perfecta aumenta siempre en la temporada de verano. Por ello, te presentamos una nueva dieta basada en dos velocidades: alta y moderada. Se trata de la dieta Fricker, que recibe el nombre del doctor que la ha diseñado, en la que podrás comer de todo, excepto dulces, pan y alimentos ricos en féculas, esto último en la fase rápida. ¿Te apetece perder kilos sin renunciar a comer saludablemente sin pasar hambre? ¡Toma nota!

¿Qué es?
La dieta hipocalórica del doctor Fricker está basada en alimentos ricos en proteínas y bajos en calorías y promete adelgazar de forma rápida esquivando al temido efecto rebote y conservando la forma física.
¿En qué consiste?
Es una dieta de adelgazamiento basada en dos etapas. En la primera (o fase rápida) debes comer carne, verduras, pescados, frutas y lácteos durante 8 semanas. La segunda etapa (o fase moderada) es de larga duración, ya que en este período el adelgazamiento es más lento por lo que durará varios meses, dependiendo siempre del peso que se quiera perder.

¿Cuáles son sus ventajas?
Podrás ingerir alimentos con fécula, excepto aquellos con un alto contenido, con lo que no pasarás hambre.
El doctor Fricker garantiza en su libro que "adelgazar bien" es hacerlo despacio y que con su método no tendrás que cambiar tus hábitos.
No perderás masa muscular y podrás comer con tu familia y amigos sin problemas.
¿Qué debes tener en cuenta?
Si lo que quieres es adelgazar rápido debes realizar la primera fase pero esta etapa no podrá durar más de 8 semanas y el mismo Fricker asegura que los kilos que hayas perdido se pueden recuperar con facilidad si no se tiene cuidado, así que... ¡después del esfuerzo es muy importante el mantenimiento! No lo olvides.
Menú
El libro de Fricker te sugiere menús y, además, ofrece consejos de compra. Si no sabes por dónde empezar con la dieta... ¡toma nota!


El menú ideal para la dieta de alta velocidad ha de constar de desayuno, comida y cena:
Para el desayuno puedes tomar té o café acompañado de productos lácteos, entre 2 y 4, y fruta.
En la comida y la cena podrás combinar las verduras sin grasa con carne o pescado, todo ello sin límites, un producto lácteo y una pieza de fruta. Recuerda que siempre podrás utilizar una cucharada de aceite como máximo en cada comida.
Si prefieres la velocidad moderada ten en cuenta:
Desayunar té o café acompañado de una rebanada de pan integral con mantequilla o cereales integrales y, si te quedas con hambre, un lácteo y una pieza de fruta.
Al mediodía tomarás verdura, en puré o cocinada sin grasas, carne o pescado y una pieza de fruta.
Para la hora de la cena podrás tomar carne o pescado, alimentos ricos en fécula a voluntad y verduras, siempre en igual o mayor cantidad que las féculas. Aquí también podrás utilizar una cucharada de aceite y tomar un lácteo y una pieza de fruta.
¿Te animas a seguir el método del doctor Fricker y presumir de figura?

Los errores que hacen fracasar tu dieta


Has decidido hacer dieta nuevamente. Pero por más que lo intentas, no adelgazas y sigues pasando hambre. ¿Sabes si lo estás haciendo correctamente? Te ayudamos a saber cuáles son los errores más comunes que hacen que la dieta no funcione. Aprende y no pierdas el tiempo.
Come varias veces al día

Un error que se suele cometer fácilmente es el de comer una vez al día. Con un desayuno pobre y una comida algo más generosa, creemos que ya es suficiente para perder peso y disminuir nuestro consumo de grasas. Pero no es cierto. Ello produce que tengamos más hambre, y piquemos entre horas, lo que hace que no sigamos la dieta y aún ganemos más kilos al aumentar la ansiedad.

Los médicos recomiendan comer al menos cinco veces al día: desayuno, comida, tomar algo a media mañana, merienda y cena.

Dividir las horas de comida constituye un régimen hipocalórico óptimo donde evitas pasar hambre y te nutres adecuadamente con las calorías necesarias para tener la suficiente energía y no desvanecernos al tercer día de nuestra dieta.

No tomar postre, no beber agua entre comidas...

Existen falsos mitos en la alimentación que no nos permiten avanzar en nuestro intento por adelgazar. El hecho de no tomar fruta tras las comidas es uno de estos falsos mitos. Los médicos recomiendan su ingesta antes, mientras o después de cada comida sin problema. Además, las frutas nos ayudan a reducir el peso, por sus nutrientes y la gran cantidad de agua que llevan.

Por otra parte, podemos beber agua tranquilamente mientras degustamos nuestros platos. De hecho, se recomiendan de 2 a 3 litros diarios, independientemente de la hora y momento en que se beba. Y es que el agua es imposible que engorde porque no tiene calorías y es la mejor bebida de todas.

El pan es necesario

Otra falsa creencia es pensar que el pan queda totalmente descartado de nuestra dieta alimenticia cuando queremos adelgazar. El pan es necesario e imprescindible. Si bien no podemos abusar de él, una rodaja de pan aporta tan sólo 50 calorías, con lo que, de forma controlada, es bueno para el desayuno, la merienda o la cena.

Abusar de los productos light

A la hora de hacer dieta, buscamos todo tipo de alimentos que pensamos van a ir mejor para no aumentar de peso. Los llamados productos light pueden ser una ayuda, pero no son la panacea. La dieta no va a servir de nada sólo comiendo este tipo de productos. Ello es un error porque no todos los alimentos clasificados con esta distinción tiene realmente menos grasas.

Evita los productos ricos en azúcares, grasas y edulcorantes. Pásate a los productos algo más naturales que siempre son mejores, tales como los yogures naturales o el queso fresco. Una combinación de éstos junto a los light dará mejores resultados.

Un poco de ejercicio

Además de hacer dieta alimentaria, si realmente quieres bajar esos kilos de más, deberás ponerte en forma. Un poco de ejercicio diario, de no más de 30 min, será del todo positivo para acabar con la grasa que te sobra, y mantener la mente relajada.

Dieta más ejercicio es la suma perfecta para vivir mucho más feliz

Mujeres, sobrepeso y matrimonio


Para las mujeres un evento tan importante como el matrimonio, puede afectarlas posteriormente en lo que respecta al aumento de peso, así como los hombres también pueden atravesar por el mismo trance, pero por el contrario cuando atraviesan por un divorcio.

Una encuesta que involucró a más de 10.000 hombres y mujeres entre 1986 y 2008, descubrió que los choques en las relaciones puede afectar el peso, tanto en hombres como en mujeres.

Los resultados obtenidos definieron que el matrimonio y el divorcio producen un efecto de shock, que induce a un rápido aumento de peso, especialmente a la edad de 30 años. Sin embargo, hay claras diferencias entre hombres y mujeres en lo que respecta a la relación entre las experiencias traumáticas de su matrimonio y la circunferencia de la cintura.

Los investigadores utilizaron datos de encuestas nacionales llevadas a cabo en los EE.UU., en las cuales los hombres y las mujeres fueron pesados ​​cada año para evaluar cuántos kilogramos aumentaron en el plazo de dos años después del matrimonio o el divorcio.

A la edad de 30 años, el matrimonio y el divorcio tuvieron poco impacto en el peso corporal de los hombres y mujeres, sin embargo por encima de esa edad, la tendencia a experimentar aumento de peso después del matrimonio o el divorcio se elevó hasta la edad de 50 años de edad.

Ambos sexos tienden a ganar peso dentro de los dos años después de un divorcio o del matrimonio en comparación con las personas que no están casadas.

"Para los hombres solo hasta cierto punto son afectados por el aumento de peso, pero para las mujeres, el matrimonio puede provocar aumento de peso, que hasta puede suponer un riesgo para su salud".

El mayor impacto se sentirá en las personas que son mayores, porque sería un golpe grande para su futuro.

Imagen: MF

¡Cuidado con el azúcar! Engorda y es adictivo


La ciencia confirma que un excesivo consumo de azúcar puede llegar a convertirse en adicción. La clave es sencilla: azúcar sí, pero tomada con moderación.
¿Sientes a veces unas ansias incontrolables de comer chocolate o de llevarte el dulce a la boca? ¿Te sientes frustrada cuando buscas y rebuscas un caramelo en tu bolso o bolsillos sin poder encontrarlo? ¿Echas cucharadas y más cucharadas de azúcar a tus cafés e infusiones? ¡Quizá sufras adicción a la sacarosa!

De acuerdo a un estudio realizado en ratas de laboratorio por investigadores de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, el consumo elevado de azúcar puede originar una adicción, así como un patrón de conducta de consumo en aumento y signos de la abstinencia después dejar de tomar esta sustancia alimenticia.

Los expertos de Princeton también han comprobado que los animales estudiados mostraban conductas de búsqueda ansiosa de azúcar y recaídas en la ingestión de este endulzante, en una conducta que podría ser extrapolable a los seres humanos.

"Los atracones de azúcar son una forma de adicción, producen cambios de conducta y generan adaptaciones cerebrales en los consumidores”, señala Bart Hoebel, director del estudio, quien opina que estos descubrimientos podrían tener implicaciones en el tratamiento de personas con trastornos de la alimentación.

En las investigaciones dirigidas por Hoebel, cuando se privaba a una serie de ratas entrenadas del azúcar durante un lapso prolongado realizaban mayores esfuerzos para conseguirla cuando se les proporcionaba de nuevo en su entorno.

Los animales consumían más azúcar de una vez de lo que habían hecho antes, lo cual sugiere -según los investigadores- que experimentan conductas de búsqueda y recaída. Además, su motivación por el azúcar había crecido.

Después de que se les retirara el azúcar, los cobayos tomaban más alcohol de lo normal, mostrando así que el consumo excesivo de azúcar había forzado cambios en el funcionamiento cerebral. “Estos cambios cerebrales servían como puertas de acceso a otros mecanismos de conducta destructiva como un mayor consumo de alcohol”, según Hoebel.

Los investigadores también descubrieron que cuando las ratas toman una bebida azucarada en una región de su cerebro, denominada núcleo acumbens, se libera una sustancia denominada dopamina, y creen que este mecanismo desencadena la motivación y, al producirse de forma repetida, la adicción.

¿LOS DULCES CAMBIAN EL CEREBRO?

Después de un mes estas ratas "adictas al azúcar" experimentan cambios en unos circuitos cerebrales llamados dopaminérgicos y opioides, los cuales participan en procesos como el deseo y el placer por algo. Cambios similares se observan también en el cerebro de ratas adictas a la cocaína y la heroína.

Los expertos también han provocado signos de abstinencia en los animales al dejar de administrarles azúcar. Al hacerlo sus niveles de dopamina en el cerebro bajaban y como resultado mostraban ansiedad.

Según Hoebel, "es posible que las adaptaciones cerebrales y los signos de conducta observados en las ratas puedan suceder en algunos individuos con bulimia. Hemos hallado vínculos entre la adicción a las drogas y el desarrollo de deseos anormales por sustancias naturales. Ello podrían ayudarnos a diseñar nuevas vías de diagnóstico y tratamiento de las adicciones humanas".

La doctora Luz García, médica nutricionista del centro médico-estético Orel, de Madrid (España), advierte que "si la posible adicción al azúcar resulta nociva por los trastornos metabólicos así como de sobrepeso o diabetes que puede provocar en las personas, caer en el otro extremo, es decir eliminar el azúcar de la alimentación, tampoco es una meta saludable ni realista”.

“La clave es la moderación”, afirma la experta, quien para lograrlo aconseja permitirse caer en la tentación, controlando la ración, comiendo un poco en lugar de atiborrarse. “La idea es ingerir unas cucharadas de helado en vez de uno entero, un mini-chocolate o una pizca en lugar de una tableta, unas galletas de mantequilla en lugar del paquete”.

La doctora García también recomienda leer las etiquetas de los productos, incluso la de aquellos no dulces, para comprobar su contenido. “Las palabras terminadas en osa indican la presencia de azúcares, los cuales están presentes con diferentes nombres en decenas de sustancias para endulzar”, explica.

Según la experta, “el mejor dulce es la fruta, que constituye la forma más saludable de ingerir azúcares y satisfacer el deseo de saborear algo dulce. A igual cantidad de calorías, el azúcar natural de la fruta se aprovecha mejor y engorda menos”.

Para endulzar los alimentos, Luz García sugiere “utilizar el azúcar moreno o la miel, porque a igualdad de calorías son mucho más saludables que el azúcar blanco, que al igual que las harinas refinadas, solo aporta calorías vacías, desprovistas de valor nutritivo”.

Los componentes esenciales de la dieta


Con la gran cantidad de dietas, consejos y opiniones sobre lo que es bueno y lo que es nocivo para nuestra salud y peso, a veces resulta difícil o abrumador elegir la mejor opción para nuestra vida.

Sin embargo, el comer balanceadamente no debiera ser una lucha constante de contar calorías, pesar gramos y reprimir antojos que sólo llevan a la ansiedad y frustración. Por esto, el obtener reglas fáciles y sencillas al comer puede ayudar a mantener un mejor autocontrol y a permanecer motivado.

A continuación las cantidades recomendadas de los alimentos que consumimos diariamente:
Frutas y Verduras: 50% de la dieta

El secreto de una vida sana y del peso ideal radica principalmente en comer alimentos naturales -como frutas y verduras- en abundancia. Sus innumerables propiedades, su infinita variedad y su delicioso sabor mantienen las funciones del organismo, enriquecen el sabor de los alimentos y facilitan la absorción de nutrientes.
Cereales y Semillas: 30% de la dieta

Cereales naturales como la avena, el salvado de trigo y el germen de trigo, proveen de los carbohidratos necesarios para el cuerpo sin agregar muchas calorías; además estos cereales ayudan a prevenir enfermedades y a mejorar las funciones intestinales (eliminando el estreñimiento, por ejemplo).

En cuanto a semillas y nueces, éstas aportan grasas saludables sin provocar problemas en el organismo. Linaza, nueces, ajonjolí, almendras y cacahuates pueden agregarse a ensaladas, postres, batidos y jugos, con lo que se obtiene una rica fuente de proteínas no dañinas.
Carnes, lácteos y azúcar: 20% de la dieta

Carne roja, sal, azúcar refinada, lácteos –como el queso y el helado- y todos los alimentos procesados que inundan el mercado, deben incluirse mínimamente en la dieta pues es muy bien sabido que estos productos son los responsables no sólo del aumento de peso, sino también de varios tipos de enfermedades.

Imagen: flickr

El tipo de cuerpo que queremos


Sin duda alguna hay muchos tipos de cuerpos, gordos, delgados, con curvas, sin grasa, musculados, tonificados, fibrados, largos, anchos, curvados, atléticos, equilibrados, fuertes, finos… Aunque todos partimos de tres tipos de cuerpos: ectomorfo endomorfo y mesomorfo, al final tenemos siempre en mente un tipo de cuerpo que queremos.


En esta entrada no vamos de estos tres tipos básico, aunque si que diremos en que se basa cada uno de ellos para que cada uno tenga claro de donde parte, sino que vamos a hablar de siete cuerpos genéricos, que hacen diferentes tipos de deporte, con un ejemplo de cada uno para vosotros nos digáis cual es el cuerpo que quisierais para vosotros.
Tipos genéricos de cuerpos
Ectomorfo: básicamente la gente que tiene un cuerpo con esta genética son cuerpos que les cuesta coger peso y acumular grasa. Coger kilos de músculo y grasa es todo un reto para ellos. Un ejemplo: Bruce Lee.
Mesomorfo: la gente que tiene este tipo de cuerpo son los más agraciados genéticamente ya que tiene la facilidad de sin hacer grandes esfuerzos mantener una musculatura muy buena y un nivel de grasa bajo. Un ejemplo: Ryan Reynolds.
Endomorfo: este cuerpo es quizá el más sufrido de los tres tipos ya que es aquel en que la anchura es lo que predomina, si bien pueden tener buena base muscular, les es muy difícil mantener un índice de grasa bajo. Un ejemplo: Shaquille O’neal

Cuerpos a elegir
Atlético: es aquel cuerpo que no está muy musculado pero se le ven notan todos los músculo y cuyo índice de grasa corporal se mueve entre el 10 y 15 %. Podemos decir que los deportes que suelen tender a desarrollar este cuerpo son: boxeo medio, gimnasia deportiva, decathlon, natación o remo.
Fitness: es aquel cuerpo que tiene muy buena base muscular con un rango muy bajo del índice de grasa corporal que rondarían entre los 7 y 10%. Los deportes que pueden desarrollar estos cuerpos son: Fitness, artes marciales, triatlón, surf, escalada o velocidad
Musculado: podemos decir que el cuerpo musculado es aquel que su único fin es mostrar todos los grupos musculares lo más grande posible, y para ello el indice de grasa corporal suele rondar tras la definición entre el 3 y 7%. El deporte que lo genera es el culturismo.
Natural: es un cuerpo en el que la persona tiene un índice de grasa corporal medio, entre 12 y 16% que no tiene mucho músculo pero sin tener grandes acumulaciones de grasa. Deportes como el tenis, atletismo, fútbol, baloncesto, hockey, padel, patinaje …
Fuerte: este cuerpo es sería aquel de mucha anchura tanto de tren superior como inferior, con grandes estructuras oseas, cuyo índice de grasa corporal subrepasa el 16%. Deportes que lo generan podrían ser: rugby, fútbol americano, boxeo pesado, halterofilia, lanzamiento de peso y martillo…
Delgado: un cuerpo de este tipo es aquel que no posee mucho musculo y su indice de grasa corporal se mueve entre el 5% y el 9%. Los deportes más característicos de este tipo de cuerpos serían los de resistencia: maratón, marcha, ciclismo, gimnasia rítmica…
Con curvas: este tipo de cuerpo es más buscado por mujeres que le gustan las curvas, tienen bastante músculo en el tren inferior y glúteos, sin grasa acumulado pero con un índice de grasa en torno del 15 y 18%, si que se noten ni músculos ni huesos. Deportes que generan este tipo de cuerpo: musculación controlada.
¿Cual es tu cuerpo deseado?

Ahora es tu turno. Queremos que nos dejes un comentario con el tipo de cuerpo que te gustaría tener y por el que entrenas, o si no tienes preferencia por ningún de ellos, queremos saber si tuvieras que elegir un cuerpo para ti y te conceden ese deseo cual de los 7 que os hemos propuesto elegirías.

Imagen |Web Thesocietypages.org , Web Thesocietypages.org

Beneficios de incorporar rúcula a nuestras comidas


La rúcula (Eruca sativa) es un vegetal muy renombrado en estos tiempos por formar parte de lo que respecta a la cocina moderna y a una serie de hojas que por sus características distintivas están de moda y son bastante requeridas. Se trata de una planta que es famosa más que nada por sus cualidades afrodisíacas de gran alcance, pero que además posee una gran cantidad de beneficios de otra índole para nuestro organismo.

Esta planta es originaria de la región mediterránea y que de por sí es muy fácil de cultivar. Además de su excelente desempeño en los temas del amor, la rúcula es también considerada como uno de los vegetales más saludables y beneficiosos para nuestro cuerpo.



Hablamos de un alimento que es muy bajo en calorías (20g de rúcula aportan sólo 5 calorías) y que además constituye una gran fuente de fibra dietética y vitaminas C, A, K y P, siendo estas últimas muy buenas para mejorar la función hepática. Asimismo las hojas de la rúcula aportan hierro, potasio y otros nutrientes y minerales muy necesarios para el correcto funcionamiento cuerpo y para el mantenimiento de la buena calidad de nuestra sangre.

La rúcula, como hemos dicho, es uno de esos vegetales que está de moda. Si bien no es nada relevante el hecho de la moda debido a que muchas veces es algo infundado en el ámbito culinario, es bueno que en este caso se de a conocer a esta planta por las numerosas bondades que hemos señalado que posee. Es un vegetal que se pueden añadir a cualquier tipo de comidas y platos y que combina especialmente bien con pescados y carnes rojas.

Teniendo en cuenta estos interesantes datos no debemos esperar más para incorporar a la rúcula a nuestra dieta. Se trata de un alimento extremadamente saludable que además de ser bueno para nuestra autoestima y para el relacionamiento con nuestra pareja, nos aportará toda una serie de beneficios nutricionales sumamente importantes para nuestro organismo.

Adelgazar saludablemente: La dieta de los genes


Hay un método más para hacer dieta que se llama la dieta de Genes, un método dietético que tiene como principio un secreto para controlar el peso o reducir el riesgo a la enfermedad y que está en los genes.

De acuerdo con health me up, este método dietético fue formulado por Floyd Chilton PhD, basándose en que las sustancias bioactivas contenidas en los alimentos envían mensajes directamente a un gen, lo que hace al cuerpo más saludable, así la dieta de los genes es inteligente y hace hincapié en que lo que comemos afecta la forma de trabajar de los genes, incluyendo el sistema inmunológico y anti-inflamatorio en el cuerpo.

El secreto de la dieta radica en maximizar la forma en que funcionan los genes, para lo cual se debe mejorar la ingesta nutricional con el consumo de alimentos ricos en fibra, polifenoles y ácidos grasos omega 3. Esto debe ir acompañado de ejercicios para perder peso, combinación que se va a traducir en la reducción del riesgo de la enfermedad.

El desarrollo de esta dieta se basa en el principio de que los genes en el cuerpo no están hechos para trabajar con los alimentos procesados, por ello solo si comemos alimentos naturales, los genes actúan de forma efectiva para mejorar el nivel de inmunidad.

Por lo tanto la dieta recomienda aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3, que son los componentes claves de esta dieta, brindando como beneficio la prevención de la osteoporosis, hipertensión, problemas de la menopausia y el equilibrio hormonal en las mujeres. Además del consumo de fibra es muy útil para la pérdida de peso y la limpieza del sistema digestivo.



Los alimentos que están permitidos en esta dieta son:

Pollo
Pescados y mariscos, como cangrejos, peces y camarones
Trigo
Frutas
Vegetal
Bajo contenido de grasa los productos lácteos como la leche descremada
Claras de huevo
Nueces
Chocolate oscuro



Los alimentos que no están permitidos en esta dieta:
Bebidas alcohólicas, excepto vino tinto en pequeñas cantidades
Cordero y carne de res
Alto contenido de grasa los productos lácteos
De comida rápida como hamburguesas y papas fritas
Queso

Imagen: Flickr

Razones para bajar de peso


Tal vez sean muy obvias las razones para bajar de peso, sin embargo, el reflexionar sobre éstas puede ayudar a dos cosas: (1) a obtener más motivación al entender todas las causas involucradas; y, (2) a ganar mayor perspectiva sobre el proceso.
Salud

La salud debiera de ser la primera razón pues todos los doctores del mundo recomiendan dos cosas: comer balanceadamente y hacer ejercicio.

Si se analiza, esta razón es muy poderosa pues implica no sólo una mejor calidad de vida en todos los ámbitos, sino la oportunidad de gozar ampliamente las actividades cotidianas y la posibilidad de combatir de mejor manera enfermedades.
Estética

Seguramente esta es la razón principal por la que la mayoría de la gente desea recuperar su figura y, aunque podría sonar superficial, en realidad querer vernos bien es un aspecto importante relacionado con el bienestar en general y la autoestima.

Poner fotografías de nuestro peso ideal en el frigorífico o de personas en la playa puede ayudar a motivarnos y a no olvidar nuestra meta (sin importar cuán fuerte sea ese antojo).
Servir como ejemplo

Ya se para los hijos, la pareja o los amigos, el ser un modelo a seguir en cuanto alimentación, determinación y buenos hábitos, puede convertirse en un eficaz aliciente.

De igual forma, se sabe que cuando nos comprometemos a lograr algo “en voz alta”, las probabilidades de cumplir lo deseado se incrementan, pues nuestro compromiso con las personas se fortalece.
Autodescubrimiento

Esta quizás sea la razón más profunda e interesante de todas, pues para algunas personas el sobrepeso ha permanecido con ellas durante muchos años definiendo muchas áreas de su vida.

El decidir que eso ya no puede continuar y la emoción de explorar aspectos novedosos de uno mismo, puede inclinar la balanza hacia el éxito.

Imagen: flickr

Estrategias para una pérdida de peso exitosa


Muchas personas se ponen el objetivo de bajar de peso, pero puede ser muy frustrante que tras el entusiasmo de tomar la decisión, los resultados no sean los esperados. Muchos programas o dietas supuestamente diseñados para bajar rápidamente de peso pueden prometer logros que luego nos dejan decepcionados, por ser irreales o imposibles de llevar a cabo a largo plazo.

Para una pérdida de peso exitosa, es importante no elegir dietas de control estricto de calorías ni de alimentación restrictiva, sino elegir planes que impliquen cambios permanentes en los hábitos de salud que puedan ser mantenidos a lo largo del tiempo como un estilo de vida. Te damos algunas estrategias para una pérdida de peso exitosa.
Compromiso

Bajar de peso permanentemente lleva tiempo, esfuerzo y sobre todo un compromiso de vida. Llevará energía física y mental realmente comprometerse a cambiar de estilo de vida para conseguir un peso saludable. Comprométete a una fecha de comienzo y reflexiona que esto no será un sacrificio sino una opción saludable para tu cuerpo que te traerá beneficios para toda tu vida. El compromiso se sostiene con convencimiento de que es la mejor opción.
Motivación interna

Haz una lista de las cosas que te motivan a querer bajar de peso y tener una vida saludable. Anótala y léela seguido, para que te impulse a no darte por vencido. Quizás puedas pegar esa lista en la puerta de tu alacena o heladera para no perder de vista tu objetivo. También puedes anotarte palabras de aliento que te hagan sentir orgulloso de tu decisión. Puedes buscar un grupo de apoyo presencial u online para mantener la compañía y estimulo necesarios para seguir adelante.
Objetivos reales

Diferencia entre objetivos de resultado, como "perder 10 kilos", y objetivos del proceso, como "ejercitar regularmente". Lo importante es que sean objetivos específicos, medibles y reales. En lugar de "bajar de peso", proponte cuánto quieres bajar. En lugar de "hacer ejercicio", realiza un cronograma de qué actividades realizarás, y qué dias de la semana.


Disfrutar la comida saludable

Adoptar un nuevo estilo de alimentación que incluya una menor ingesta calórica no significa perder el placer por la comida. Busca recetas nuevas, prueba modos deliciosos de preparar platos con cereales integrales, frutas y vegetales, y apunta a la variedad. Elige un desayuno abundante y proteico todos los días, evita los azúcares y permitete el placer que viene con el comer sano y liviano, en lugar de sentirte restringido por no elegir comer cosas dañinas para tu peso y salud.
Mantenerse activo

La clave es quemar más calorías de las que se consumen, y para eso es imprescindible incorporar movimiento regular en tu estilo de vida. La dieta sola nunca alcanza para mantener la pérdida de peso. Elige una actividad física que te agrade, crea un cronograma de ejercicios y cúmplelo: es lo único que te asegurará que el cuerpo vaya adaptándose a la pérdida de peso producida por la alimentación más saludable.
Cambiar la perspectiva

Para tener una pérdida de peso que se mantenga con el paso del tiempo, la comida saludable y ejercitar sólo un par de meses no es suficiente. Es importante que cambies tu modo de concebir la salud y hagas de estos cambios un estilo de vida elegido a consciencia y con alegria y convencimiento de que es lo mejor para ti.

No te sabotees tus progresos y disfruta de ir sintiéndote mejor, con menos peso y más energia a medida que mantengas tus objetivos. No te permitas una actitud de víctima por haber dejado de lado el estilo de vida sedentario y de alimentación chatarra, y felicítate por optar por la salud y el peso saludable.

F:vivirsalud

El Agua y la perdida de peso


Si su programa de dieta es un desastre porque le hace difícil controlar el apetito, una opción es tratar de aumentar el consumo de agua, ya que según un estudio el consumo de ocho vasos de agua al día puede ayudar a reducir el peso.

Según el Times of India, el agua ayuda a erosionar las grasas en el cuerpo de forma natural, lo cual surge de una investigación que reveló una relación entre el consumo de agua y el aumento de grasa corporal, ya que cuando se toma poca agua el nivel de grasas se incrementa. En cambio, beber mucha agua puede reducir los niveles de grasa en el cuerpo.

Todo ello está relacionado con la suficiencia de agua para los riñones, porque a un menor consumo de agua los riñones no funcionan correctamente y como resultado parte del contenido en el riñón migra hacia el hígado, órgano responsable del procesamiento de las reservas de grasa, que se traducirán en energía para el cuerpo.

Sin embargo, cuando el hígado no recibe agua suficiente sus funciones no se llevan a cabo correctamente, lo cual sin duda ayuda a crear una alteración del metabolismo de grasa y por lo tanto la grasa se ​​acumula conduciendo a un aumento de peso.

Mara Vitolins, nutricionista de la Universidad de Wake Forest Baptist Medical Center, también está de acuerdo con los estudios que determinan la función del agua como un calmante natural del apetito. A veces es difícil distinguir entre la sed y el hambre, por lo cual se recomienda primero beber y esperar 20-30 minutos, para evaluar si es hambre lo que cuerpo nos transmite.

Imagen: MF

La importancia de mantener los horarios de las comidas


El verano es un momento en el que la mayoría de nosotros solemos viajar y nos salimos de la rutina habitual que tenemos a lo largo de todo el año. Esta ruptura de la rutina supone en la mayoría de los casos la alteración de los horarios de las comidas. A causa de la falta de un orden en las horas y en las actividades que vamos a llevar a cabo en vacaciones las comidas pasan a un segundo plano y dejamos de respetar las horas. Esto puede tener una serie de repercusiones en el organismo si lo dilatamos demasiado en el tiempo. Por ello es importante que hagamos un repaso de los riesgos de saltarnos las horas de las comidas.

En anteriores ocasiones hemos comentado la importancia de mantener un orden en las comidas y respetar los horarios de las mismas. Sentarnos a comer relajadamente, saber lo que nos llevamos a la boca, masticar correctamente y cuidar los tiempos es esencial a la hora de seguir unos hábitos alimenticios correctos. A pesar de saber esto muchos son los que se lo saltan a diario, y más en estas fechas, poniendo en riesgo su salud. Es necesario que tengamos esto muy presente a la hora de planificar los horarios de las comidas.
Beneficios de mantener un horario en las comidas

En primer lugar debemos tener muy claro que el orden en las comidas y mantener los horarios de las mismas nos ayudarán a conseguir mantener mejor el peso, pues si guardamos todas las comidas nunca tendremos demasiada hambre. Acudir a una comida con hambre es lo peor que podemos hacer, pues nos llevará a consumir más alimento y de manera más rápida, sin apenas masticar ni reparar en la necesidad de tomarnos nuestro tiempo a la hora de alimentarnos. Mantener unos correctos horarios de comidas es imprescindible a la hora de mantener el metabolismo en perfecto estado y activo al cien por cien.

Pero no solo mantener un horario en las comidas nos ayudará a mantener el orden metabólico y el peso correcto del cuerpo, sino que es una constante prevención frente a numerosos trastornos del organismo como la diabetes, algunas enfermedades cardiovasculares… El aumento en los niveles del colesterol también está en muchos casos vinculado directamente a la falta de orden y control en los horarios de las comidas, ya que el funcionamiento del organismo no es el adecuado, y por lo tanto la asimilación de los alimentos no es la deseada y la adecuada para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

No debemos olvidar que saltarnos los horarios de las comidas y no tener un control de los mismos nos traerá otros trastornos como el aumento de la acumulación de grasa en el organismo, y con ello el sobrepeso, ya que si sometemos al metabolismo a unos desajustes derivados de la falta de horarios y rutinas alimenticias lo que conseguiremos será un deficiente funcionamiento del mismo. Es necesario por ello que guardemos a rajatabla los horarios, y por ello queremos dar algunos consejos para mantener los horarios en lo que a la alimentación se refiere.
Planificación de las comidas

Ante todo debemos cambiar el chip y pensar que es necesario realizar una correcta planificación de las horas de comida y cumplirlas a rajatabla. Por ello es necesario que no nos dejemos sin realizar ninguna de las comidas. Pero no solo sirve con realizar las comidas a las horas que les corresponde, sino que además debemos cuidar también lo que nos levamos a la boca, ya que no sirve con comer cualquier cosa simplemente respetando la hora a la que lo debemos hacer. Es importante que no perdamos en ningún momento el control sobre los alimentos que ingerimos, además de reservar un tiempo para ingerirlos lentamente y tranquilamente para que la digestión y asimilación de los mismos por parte del organismo se realice de la mejor manera posible.

Imagen | Britt Selvitelle

¿Qué dice tu heladera acerca de tu dieta?


La heladera es el lugar donde mayor cantidad de alimentos guardamos, por eso, al observar el interior de la misma podemos obtener un rápido perfil del tipo de alimentación que llevamos, hoy te proponemos el planteo de un gran interrogante que tú mismo puedes responder con sólo abrir la nevera y contarnos qué dice la misma acerca de tu dieta.

Si en tu nevera sólo hay bebidas quizá no comas alimentos frescos y la mayor parte de las comidas estén basadas en productos comprados o preelaborados, cereales, conservas y demás, mientras que si en ella predominan las frutas, las verduras, los lácteos y algo de carne, tendrás una dieta más variada y nutritiva.

En mi caso personal, al realizar este sencillo test que nos permite autoevaluar la dieta descubrí que en mi nevera tienen escasa presencia los productos cárnicos, pero en su reemplazo, hay fuentes de proteínas de buena calidad como son los lácteos y los huevos. También quede conforme cuando encontré en ella una variedad de frutas y verduras frescas, agua en gran cantidad y ningún refresco en el interior. También debo reconocer que la presencia de algunos fiambres y aderezos hablan de algunas grasas saturadas que también tienen lugar en la dieta y debemos controlar la cantidad al momento de consumirlas.

Tú puedes hacer este sencillo análisis observando el interior de tu nevera, y allí podrás ver reflejado el tipo de alimentación que llevas para que si fuese necesario, esa nevera se revista de colores vivos propios de los productos frescos.

Por supuesto, tu nevera puede decir mucho más acerca de tu dieta, pues como ya nos han dicho nuestros compañeros de Directo al Paladar, en ella se puede reflejar tu organización si observas varios recipientes con comida pre-lista, tu nivel adquisitivo, tus gustos, tus necesidades y tu cultura.

Imagen | Francois Schnell

El picoteo entre horas no es un pecado


Si eres de las que necesita matar el gusanillo entre horas, te damos unos cuantos consejos para que tu picoteo sea saludable y light.
No, picar entre horas no es pecado. Siempre y cuando sepas hacerlo de manera razonable, claro. No vale que tus comidas principales sean totalmente dietéticas y que entre comida y comida acudas a la bollería industrial, por ejemplo.

Como sabemos que es muy difícil dejar las tentaciones de lado, te vamos a recomendar los alimentos que se adaptan a la dieta y que perfectamente puedes comer entre horas sin sentirte culpable por ello después. Es más, son los propios nutricionistas los que recomiendan hacer un gran número de comidas al día, entre 5 ó 6, para así no llegar con mucha hambre a las comidas principales. Almuerzo y merienda son imprescindibles en la dieta. Pero, ¿qué almorzar? ¿qué merendar?

Lo primero que tienes que hacer es elegir qué quieres picar: dulce o salado. En MujerdeElite empezaremos dándote consejos dulces para saciar ese agujero que sientes en el estómago:

Barritas de muesli: Encuentra tu sabor favorito, seguro que lo hay, puesto que la variedad de barritas es muy amplia. Chocolate, fresa, plátano… Las hay de muchos sabores. Eso sí, tienes que tener en cuenta que hay barritas de varios tipos: las destinadas a los deportistas (cuyo contenido calórico no es recomendable para adelgazar) y las light. Por eso, antes de comprarlas fíjate en las calorías que tienen.
Galletas integrales: están más buenas las que no son light, lo sabemos, pero si te comes dos galletas integrales entre horas notarás cómo quedas mucho más saciada.
Fruta: la fruta fresca tienes que incluirla en tu alimentación siempre, aunque no estés a dieta. En este caso ten cuidado con la fruta que eliges ya que como sabes hay algunas piezas que engordan bastante (es el caso del plátano, por ejemplo). Por ello, busca esas frutas que se adapten a la dieta y que no contengan muchas calorías, como la manzana.
Gelatina: la idea de tomarte una gelatina igual te atrae bastante. Además a ésta puedes añadirle un poquito de fruta fresca para darle un toque original.
Yogur: o flan, o cualquier lácteo desnatado. Una forma de endulzar tu picoteo sin hacer excesos.
Si eres más de comida salada entre horas, para ti también hay comidas sanas para picotear:
Tomatitos cherry: Además de estar muy buenos, por su forma son muy cómodos para comer. Los puedes llevar en un tupper a la oficina, por ejemplo, y mientras estás frente al ordenador estar comiéndolos.
Tortas de arroz inflado: Son perfectas para la dieta. Si te parecen un poco sosas, cámbialas por tortas de maíz, mucho más sabrosas, pero no por ello menos dietéticas.
Frutos secos: Sí, siempre han dicho que engordan bastante, pero si los tomas con moderación ten por seguro que no afectarán a tu figura. Cacahuetes, anacardos, nueces… todos ellos lograrán calmar tu apetito. Pero, insistimos, no debes comer más de 20 ó 30 a la semana.
Queso fresco: El queso fresco es ideal para la dieta, siempre y cuando te lances a por el light.