¿Qué dice tu heladera acerca de tu dieta?
La heladera es el lugar donde mayor cantidad de alimentos guardamos, por eso, al observar el interior de la misma podemos obtener un rápido perfil del tipo de alimentación que llevamos, hoy te proponemos el planteo de un gran interrogante que tú mismo puedes responder con sólo abrir la nevera y contarnos qué dice la misma acerca de tu dieta.
Si en tu nevera sólo hay bebidas quizá no comas alimentos frescos y la mayor parte de las comidas estén basadas en productos comprados o preelaborados, cereales, conservas y demás, mientras que si en ella predominan las frutas, las verduras, los lácteos y algo de carne, tendrás una dieta más variada y nutritiva.
En mi caso personal, al realizar este sencillo test que nos permite autoevaluar la dieta descubrí que en mi nevera tienen escasa presencia los productos cárnicos, pero en su reemplazo, hay fuentes de proteínas de buena calidad como son los lácteos y los huevos. También quede conforme cuando encontré en ella una variedad de frutas y verduras frescas, agua en gran cantidad y ningún refresco en el interior. También debo reconocer que la presencia de algunos fiambres y aderezos hablan de algunas grasas saturadas que también tienen lugar en la dieta y debemos controlar la cantidad al momento de consumirlas.
Tú puedes hacer este sencillo análisis observando el interior de tu nevera, y allí podrás ver reflejado el tipo de alimentación que llevas para que si fuese necesario, esa nevera se revista de colores vivos propios de los productos frescos.
Por supuesto, tu nevera puede decir mucho más acerca de tu dieta, pues como ya nos han dicho nuestros compañeros de Directo al Paladar, en ella se puede reflejar tu organización si observas varios recipientes con comida pre-lista, tu nivel adquisitivo, tus gustos, tus necesidades y tu cultura.
Imagen | Francois Schnell
Alimentos y bebidas que producen dolor de cabeza
Los dolores de cabeza representan uno de los malestares más comunes entre las personas y sus disparadores pueden ser muy diversos, ya que no solo tienen origen en el estado de salud, sino también los alimentos o bebidas suelen tener mucho que ver en lo que respecta a su aparición o duración en el tiempo.
Muchos profesionales de la salud creen que los dolores de cabeza pueden ser superados al cambiar a una dieta equilibrada, evitando o reduciendo los alimentos y las bebidas que puedan desencadenar la condición, por ello aquí les brindamos cinco alimentos y bebidas que deben evitarse:
1. Queso
La leche contiene un alto porcentaje de proteínas, las cuales son muy importantes para la salud y la fabricación de queso, pero estas proteínas cuando se procesan en el cuerpo dan lugar a la producción de tiramina, una sustancia que puede causar dolores de cabeza. Por lo tanto, asegúrese de no comer en exceso este alimento lácteo.
2. Alcohol
El alcohol, consumido incluso en pequeñas cantidades puede provocar un dolor de cabeza, ya que se absorbe directamente en la sangre incrementando los niveles de azúcar, por ello tenga cuidado al consumir bebidas alcohólicas.
3. Alimentos con colorantes artificiales
Los colorantes utilizados en los alimentos también pueden desencadenar reacciones alérgicas y dolores de cabeza, por ello lo mejor es evitarlos y comer alimentos sin colorantes ni conservantes artificiales.
4. Café
En algunas personas el café puede aliviar dolores de cabeza, pero en otras por el contrario puede desencadenarlo, esto se debe al contenido de cafeína en el café, la cual al mezclarse con el magnesio en el cuerpo, generan una reacción capaz de causar dolores de cabeza.
5. Comida rápida
La comida rápida por lo general contienen gran cantidad de glutamato mono sódico (GMS), una sustancia que fácilmente provoca dolor de cabeza o incluso empeora otras condiciones de salud. Además, el organismo necesita más tiempo para digerir la comida rápida y esto se traduce en una digestión lenta que incrementa el flujo sanguíneo al cerebro y causa dolores de cabeza.
Adictos al Trabajo
El adicto al trabajo tiene una estructura de personalidad obsesiva, totalmente sometida a las obligaciones, que le impide ser él mismo.
Expresan con su forma de actuar, el deseo profundo de martirizarse para defenderse contra los impulsos instintivos, sexuales o agresivos.
Desde el punto de vista psicoanalítico, la personalidad obsesiva evidencia una regresión a la etapa sádico anal del desarrollo psicosexual.
Las obsesiones son simbólicas y representan complejos arcaicos relacionados con las primeras relaciones afectivas de la primera infancia.
Este trastorno se caracteriza por el carácter forzado de las conductas, que obligan al sujeto a cumplirlas; y lo llevan a una lucha interminable, plenamente consciente, que él mismo considera irrisoria.
En el caso del adicto al trabajo, esta obsesión representa su preocupación exclusiva en desmedro del resto de sus intereses.
El yo, sin embargo, se defiende de esta conducta con otras estrategias y trucos, como la obsesión por el orden, la limpieza y el cuidado por los detalles; pero los pensamientos obsesivos invaden al sujeto en forma compulsiva y se le imponen a pesar de él mismo.
Puede experimentar una tendencia a cometer los actos que más teme, o no desea, como cometer errores irreparables, provocar que lo despidan del trabajo, llevar a la quiebra su propio negocio, perder clientes, etc., y realizar conductas repetitivas simbólicas.
De esta manera, el obsesivo se construye barreras con sus propias defensas.
En estado de tensión o fatiga, los pensamientos no deseados, repetitivos molestos y repudiados, son comunes en muchas personas, de modo que se puede tener una idea de lo que significa el pensamiento compulsivo, por su intensidad, sus exigencias y su permanencia, que hacen que esta diferencia de grado de la alteración, no sea un fenómeno aislado sino un desequilibrio instintivo afectivo de la psique que empobrece notablemente la calidad de vida.
El pensamiento obsesivo del adicto al trabajo, es inquisitivo, tiene manías de perfección y simetría, presagios, necesidad de control y de ir más allá de las cosas, de verificar todo y de asegurarse de que no exista ninguna equivocación ni deficiencia en su tarea.
Sufre todas estas cuestiones y pierde mucho tiempo en cosas redundantes, chequeos innecesarios, pruebas, verificaciones, revisiones, controles, tareas que le demandan un tiempo adicional que excede el horario normal de trabajo, por su necesidad de estar seguro de todo, de despejar cualquier duda y por el temor de una equivocación impensada.
El obsesivo rechaza lo que le atrae pero se entrega a lo que teme. Toda esta infinidad de estratagemas, teorías, ambigüedades y manipulaciones, hace que aumenten sus dificultades para tomar decisiones y para actuar, debido a la lucha paralizante que provocan las compulsiones que surgen como expresión de la necesidad contenida de accionar.
El adicto al trabajo teme lo que no se debe hacer pero siente profundamente la necesidad y el deseo de hacerlo.
Sin embargo, casi nunca logra hacer lo que tanto teme, pero sí puede tener una descarga impulsiva, como por ejemplo estallar con una catarata de insultos o amenazas desopilantes, contraria a su sumisión habitual.
El trabajo para un adicto es un ritual y las distracciones son también obligaciones rígidas y estructuradas, generalmente con pautas o reglas fijas que lo hacen sentir gratamente esclavo de su implacable mecanismo interno.
En el plano emocional tiene sentimientos depresivos, la adaptación social es difícil, las decisiones imposibles y la expresión de los afectos rara.
El obsesivo es dueño absoluto de su propia esclavitud y dedica su vida a las fuerzas de sus pulsiones sadomasoquistas.
El carácter obsesivo tiene, con respecto a la neurosis obsesiva, una diferencia importante de grado y también distinto pronóstico.
El psicoanálisis se recomienda como la terapia más adecuada para la neurosis obsesiva, además de los psicofármacos adecuados.
En cuanto a las formas simples relacionadas con las tendencias obsesivas del carácter, puede resultar operativa una terapia cognitiva.
Fuente: “Tratado de Psiquiatría”, Henry Ey.
La Privacidad ha desaparecido
En la era de la comunicación y de la información, es casi imposible ser anónimo. Por lo menos para aquellos que usan Internet, hablan por teléfono, compran con tarjetas de crédito, adquieren productos, tienen automóviles, propiedades, empresas o negocios, trabajan en relación de dependencia y hasta para aquellos que sólo se atreven a exhibir sus bolsas de basura en la calle.
Porque las bolsas de basura hablan y dicen mucho de nosotros, entre otras cosas, brindan información sobre nuestros hábitos, nuestras preferencias, nuestro nivel adquisitivo, nuestra edad y nuestra situación económica; y todo lo escrito en Internet queda almacenado en algún lado, listo para ser rescatado y utilizado con algún fin.
En este momento, lo más seguro y privado que existe es el contacto personal, siempre que no haya un grabador o una cámara oculta en la escena.
Los teléfonos celulares son pequeños detectives privados que nos siguen a todas partes; se enteran de todo sobre nuestras vidas, registran nuestras conversaciones, con quiénes hablamos, quiénes nos llaman, etc.
La población es segmentada en potenciales clases de consumidores para explotar este universo y el negocio del marketing se desvive por conocer nuestras preferencias, gustos, perfiles, tendencias, necesidades, apetencias, debilidades y deseos; mientras un ejército de gente es entrenada para captar hasta al candidato que no sabe lo que quiere para crearle necesidades a su medida y compatibles con su estilo.
Cada usuario de Internet tiene un número asignado por su proveedor, que es la dirección Internet Protocol (IP). Ninguna computadora puede ingresar a Internet sin ese número, de modo que el proveedor siempre conoce por que IP navega su cliente y qué hace en esos sitios.
Se puede conocer la dirección IP en las direcciones de todos los mails y cada sitio la puede ver.
Existe una forma de interferir esta información utilizando un ordenador intermedio que hace de máscara y que dificulta el rastreo de origen.
Sin embargo aún así el anonimato no es total, porque si alguien desea rastrear a una persona y tiene los recursos necesarios lo puede hacer.
Los datos de tráfico de Internet y de los teléfonos pueden ser detectados y hacer posible tener el acceso a gran cantidad de información privada; y aunque estos datos pueden estar disponibles solamente para fuerzas de seguridad, no se puede confiar de la discreción de estas fuentes.
El año pasado, el gobierno del Reino Unido, perdió dos discos duros con información financiera de 25 millones de ciudadanos y posteriormente fue robado un portátil del Ministerio de Defensa con datos de seiscientas mil personas.
La compañía británica Phorm desarrolló un sistema para monitorear a los internautas, para poder ofrecerles publicidad personalizada, sin autorización de sus clientes.
Facebook Beacon instaló un cookie en el navegador de sus miembros y cada vez que éstos compraban en un negocio asociado a esta técnica quedaba registrada la operación para sus contactos: ejemplo: fulano compró un televisor en tal sitio web. Todo sin permiso.
Todos sabemos que Google lee electrónicamente todos los correos con programas de análisis de palabras para seleccionar los anuncios que se mostrarán en esas cuentas, porque nos hace ganar dinero.
Comprar por Internet es cómodo y fácil pero el costo es perder privacidad, porque nos convertimos en potenciales compradores, presas fáciles para ser bombardeadas con publicidad personalizada.
Existen brokers de identidades en Europa que ofrecen datos personales por valor de ciento cincuenta mil euros. Los datos que se venden incluyen el nombre, el número de cuenta, el DNI, la dirección, el teléfono y las contraseñas.
Los responsables de que esto ocurra son los mismos usuarios, que no tienen reparo en brindar datos bancarios en sitios de la web.
Lo que se puede hacer para evitar males mayores es que nuestro número telefónico no figure en guía y pedirles a los bancos que no compartan sus datos con otras compañías.
Se puede solicitar no recibir publicidad por correo postal ni electrónico, apuntándose en www.facemd.org/listas_robinson.html).
Es saludable leer las políticas de privacidad de los servicios que brinda la red o de los sitios que se visitan y evitar tirar papeles con información privada sin antes haberlos destruido.
El picoteo entre horas no es un pecado
Si eres de las que necesita matar el gusanillo entre horas, te damos unos cuantos consejos para que tu picoteo sea saludable y light.
No, picar entre horas no es pecado. Siempre y cuando sepas hacerlo de manera razonable, claro. No vale que tus comidas principales sean totalmente dietéticas y que entre comida y comida acudas a la bollería industrial, por ejemplo.
Como sabemos que es muy difícil dejar las tentaciones de lado, te vamos a recomendar los alimentos que se adaptan a la dieta y que perfectamente puedes comer entre horas sin sentirte culpable por ello después. Es más, son los propios nutricionistas los que recomiendan hacer un gran número de comidas al día, entre 5 ó 6, para así no llegar con mucha hambre a las comidas principales. Almuerzo y merienda son imprescindibles en la dieta. Pero, ¿qué almorzar? ¿qué merendar?
Lo primero que tienes que hacer es elegir qué quieres picar: dulce o salado. En MujerdeElite empezaremos dándote consejos dulces para saciar ese agujero que sientes en el estómago:
Barritas de muesli: Encuentra tu sabor favorito, seguro que lo hay, puesto que la variedad de barritas es muy amplia. Chocolate, fresa, plátano… Las hay de muchos sabores. Eso sí, tienes que tener en cuenta que hay barritas de varios tipos: las destinadas a los deportistas (cuyo contenido calórico no es recomendable para adelgazar) y las light. Por eso, antes de comprarlas fíjate en las calorías que tienen.
Galletas integrales: están más buenas las que no son light, lo sabemos, pero si te comes dos galletas integrales entre horas notarás cómo quedas mucho más saciada.
Fruta: la fruta fresca tienes que incluirla en tu alimentación siempre, aunque no estés a dieta. En este caso ten cuidado con la fruta que eliges ya que como sabes hay algunas piezas que engordan bastante (es el caso del plátano, por ejemplo). Por ello, busca esas frutas que se adapten a la dieta y que no contengan muchas calorías, como la manzana.
Gelatina: la idea de tomarte una gelatina igual te atrae bastante. Además a ésta puedes añadirle un poquito de fruta fresca para darle un toque original.
Yogur: o flan, o cualquier lácteo desnatado. Una forma de endulzar tu picoteo sin hacer excesos.
Si eres más de comida salada entre horas, para ti también hay comidas sanas para picotear:
Tomatitos cherry: Además de estar muy buenos, por su forma son muy cómodos para comer. Los puedes llevar en un tupper a la oficina, por ejemplo, y mientras estás frente al ordenador estar comiéndolos.
Tortas de arroz inflado: Son perfectas para la dieta. Si te parecen un poco sosas, cámbialas por tortas de maíz, mucho más sabrosas, pero no por ello menos dietéticas.
Frutos secos: Sí, siempre han dicho que engordan bastante, pero si los tomas con moderación ten por seguro que no afectarán a tu figura. Cacahuetes, anacardos, nueces… todos ellos lograrán calmar tu apetito. Pero, insistimos, no debes comer más de 20 ó 30 a la semana.
Queso fresco: El queso fresco es ideal para la dieta, siempre y cuando te lances a por el light.
Cutis seco
Existe un tipo de piel que es habitual en muchas personas especialmente en mujeres, que toma el control del cutis y le hace perder la belleza que tiene el rostro de cada uno de nosotros, estamos hablando del cutis seco cuyas características son mas comunes de lo que podemos imaginar.
Este tipo de cutis se caracteriza por presentar un aspecto tirante, transparente, con mucha sequedad y muy frágil de quebrarse, también es muy sensible a los cambios de temperaturas y a las exposiciones al sol lo cual debilita la piel y agrava su aspecto, además dichas exposiciones pueden causar arrugas, irritación y hasta podemos estar en presencia de escamas.
Pero no todo esta perdido, solo se necesita un tratamiento adecuado y continuo con cremas que hidraten nuestra piel y alejen los fantasmas que amenazan la belleza que solo nuestro rostro es capaz de dar, porque todo lo que nos ocurre se hace visible en la expresión y en la naturalidad de nuestro rostro.
Lo que aconsejamos es utilizar una crema hidratante y dedicarle unos minutos a nuestra piel, a la belleza de nuestro rostro que irradiará luz con una buena y completa hidratación.
Esquivando el dolor post entrenamiento
Muchas veces tememos comenzar la actividad física debido a que ya sabemos lo que nos espera. Dentro de las 24 o 48 horas siguientes al ejercicio, nuestro cuerpo sufrirá de un dolor muscular generalizado por el entrenamiento. Aunque no lo crean, esta molestia puede ocurrir también en personas entrenadas cuando realizan un esfuerzo bastante mayor al habitual, por lo que aparecerán los dolores en las zonas que estuvieron sometidas a dicho esfuerzo.
Entendámonos, estos dolores son perfectamente naturales y no debemos alarmarnos, pues provienen del aumento en el esfuerzo de los músculos involucrados en la actividad. Para que quede claro, esta condición es muy común en los deportistas de competición y resulta de un entrenamiento dirigido y controlado, no de una lesión.
Los dolores de entrenamiento se originan en el catabolismo muscular, que no es otra cosa más que la ruptura del tejido muscular. Para qué haría un atleta semejante acción, pues como forma de adaptar el organismo, lastimando los músculos de forma controlada, para lograr que luego se recuperen y puedan rendir más. Esto se conoce como supercompensación. En el caso de las pesas, el dolor puede llegar a ser tan intenso que motive el abandono de la práctica.
¿Cómo prevenir el dolor después de entrenar?
La mejor forma de evitar el dolor muscular después del entrenamiento, consiste en tomar una serie de medidas destinadas a proteger la integridad muscular de nuestro cuerpo:
Entrenar gradualmente: para lograrlo dosificamos el esfuerzo. Debemos alternar períodos de entrenamiento suave con descansos largos, principalmente para los movimientos excéntricos.
Evitar los movimientos excéntricos excesivos: esto lo conseguimos al elegir movimientos concéntricos. Pero no indefinidamente, sino hasta lograr mayor fortaleza muscular.
Estirar y calentar los músculos que se utilizarán para el entrenamiento, un rato antes y un rato después del mismo. Las posiciones de estiramiento serán estáticas, evitando todo rebote y las sostendremos durante unos segundos.
En caso de una lesión en los tendones, aplicaremos hielo sobre la zona inmediatamente de finalizado el entrenamiento. Con esto disminuiremos el dolor muscular.
Si apareciera una dificultad para mover el músculo que casi lo paralice, entonces aplicaremos calor en la zona y realizaremos un entrenamiento leve hasta que haya desaparecido el dolor.
Con estas medidas podremos ayudar a prevenir los indeseables dolores post entrenamiento. Pero debemos recordar aplicarlas siempre, de modo que nuestro cuerpo esté en condiciones de enfrentar los esfuerzos extremos del ejercicio intenso, sin recibir lesiones durante el mismo. Así que sólo nos falta desearles un buen entrenamiento amigos.
Imagen | Cambodia Olympic Solidarity Gymnastics
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