Pasiones Peligrosas


Los libros que describen testimonios biográficos que incluyen personas tristemente célebres, suelen convertirse en “best sellers”, cuando son lo suficientemente escabrosos como para satisfacen la curiosidad popular, revelando hechos tortuosos de estos personajes, que decidieron vivir sus vidas al borde del abismo.

Una conocida periodista colombiana relata la pasión que vivió en un momento de su vida con un conocido narcotraficante, muerto a tiros en la década de los noventa por la banda contraria, en su lucha por el poder.

Este famoso delincuente había empezado muy joven a hacer dinero con la muerte, profanando tumbas y vendiendo lápidas.

Su habilidad para los negocios turbios lo llevó al negocio del tráfico de la cocaína y el lavado de dinero que lo convirtió en una época en uno de los hombres más ricos del mundo.

Este hombre logró un imperio corrompiendo a altas autoridades de los gobiernos de turno de su país, jefes de policía, jueces, ministros y periodistas pagando coimas que si eran rechazadas significaba la muerte.

También logró conquistar el corazón de esta bella mujer, culta e inteligente, que ahora escribe esta historia.

Relata las ambiciones de un hombre que mostraba una dualidad emocional que lo llevaba a ayudar a los pobres por un lado y a propiciar el vicio y la muerte por otro; y que además albergaba en su interior sueños de convertirse en legislador y de llegar algún día a acceder a la presidencia.

Durante cinco años mantuvieron esta pasión clandestina pese a que él continuaba casado con su novia de la juventud con quien tuvo hijos. Sin embargo, aunque se vanagloriaba de ser muy liberal, le desagradaba que su amante se tomara algunas libertades.

Esta situación y la evidencia de su crueldad y de sus actos irracionales, más su adicción a la marihuana, fue socavando la relación, hasta provocar posteriormente su ruptura.

Ella perdió todo por él, su trabajo, sus relaciones, su dinero y hasta los amantes ocasionales que él se encargaba de ahuyentar.

Este hombre fue capaz de tomar el Palacio de Justicia con la ayuda de un grupo de guerrilleros armados que fueron masacrados en el intento, no sin antes haber logrado su propio objetivo de quemar sus expedientes judiciales. Mientras tanto, también el ejército aprovechaba la oportunidad para hacer desaparecer los archivos de sus oficiales comprometidos.

La amante apasionada y desilusionada, que también evidenció tener dos caras, llegó a convertirse en una colaboradora de Interpol y de la Justicia norteamericana participando como testigo.

Este testimonio nos enseña que las pasiones no duran, que la gente se enamora de un ideal y no de una persona real y que esos amores suelen transformarse en odio cuando se ponen al descubierto las debilidades humanas y las verdaderas intenciones.

Tampoco le quedan a la ex amante, los escrúpulos mínimos para no enajenar su triste y malograda aventura, y permitir extender un manto de piedad sobre el muerto, que alguna vez pareció haber sido tan importante para ella.

Sin duda este libro obtendrá una buena recaudación, como todos los libros que revelan el otro lado que tienen las personas, su sombra.

La Queja


La queja es un hábito común en las personas amargadas y pesimistas. Se deleitan buscando de qué quejarse para tener un tema de conversación generalmente negativa que no conduce a nada.

La gente sabe que quejarse no cambia las situaciones, ni tampoco mejora las cosas, sin embargo le agrada poner en evidencia, que la realidad nunca le agrada.

El proceder del quejoso llega hasta negativizar lo positivo, cuando frente a algo de buena onda agregan: si, pero…

La queja, no resuelve nada, porque es inoperante, no aporta soluciones, es el recurso de los amargados que no se atreven a cambiar lo que no les agrada, ni aceptar lo que no pueden cambiar ni a las personas como son.

Los chismes y las críticas también son quejas sobre los defectos que tienen los demás; y el problema es que no llegan a ser conscientes, son formas de comportamiento habitual, un modo de ser, criticón y chismoso, que se complace en ser juez implacable de los demás.

Quejarse es concentrar la atención en lo malo, lo que no se desea, que con la queja se refuerza y expande. Estos pensamientos negativos crean la realidad y nuestras palabras expresan esos pensamientos.

Creamos nuestra vida con cada pensamiento, nuestra propia salud, la sociedad en que vivimos, la situación política. Todo es producto de las palabras que expresan nuestros pensamientos.

Muchos filósofos, profetas y sabios ya sabían esto hace siglos y lo transmitieron en sus doctrinas, pero lo malo es que la gente no se da cuenta cuándo está siendo quejoso ni cuándo está pensando en negativo, para poder revertir esa actitud por otra diferente.

Todos nos quejamos sin darnos cuenta, hasta la persona más positiva del mundo se queja sin ser plenamente conciente. Se trata de no emitir juicios, hablando menos, porque la palabra es un instrumento que puede dañar más que un cuchillo.

Una primera medida para convertirse en alguien que no se queja es evitar a las personas quejosas, criticonas y chismosas.

Una persona es una célula del organismo social y cuando la célula de un organismo cambia, todo el organismo cambia y puede contaminar a todos los organismos que están a su alrededor.

Empecemos todos hoy a no quejarnos de absolutamente nada, ni del calor, ni de la inflación, ni de la crisis, ni de los piqueteros, ni de los dolores nuestros de cada día que se suelen agravar con cada queja.

Prueben a no quejarse nunca más de sus dolores y desaparecerán por completo.

La queja es la intención inútil de liberarse del sufrimiento y sólo si somos conscientes cuando nos quejamos, podemos eliminar por completo de nuestros pensamientos la negatividad de la queja.

Cambiar no es fácil, es muy difícil, y eliminar de nuestras vidas las quejas es aún más difícil.

El quejoso no actúa, e intenta con la queja liberarse de sus pesares, aunque nunca lo logre.

Algunas quejas tienen un beneficio secundario, pueden obtener respuestas de compasión y evitar tareas indeseables, atraer la atención y evitar hacer lo que corresponde.

Cuando una persona se queja de su salud convence no solamente a su interlocutor sino a cada una de sus células de que está realmente enfermo.

Es inútil estar descontento con los malestares o discapacidades físicas porque hay que seguir adelante de todas maneras y la gente no quiere estar con personas que siempre se están quejando de sus desgracias.

La queja es contagiosa y predispone a los demás a quejarse; tiende a expandirse como reguero de pólvora, se enquista en todo campo propicio y se convierte en una forma de ser general quejosa.

Cabello corto


Sin lugar a dudas la tendencia en cuidado personal tanto para hombres como mujeres se ha incrementado y entre ellos el cabello ha cobrado importancia en los últimos tiempos, los productos capilares lideran el mercado, con cosmética específica para cada una de las necesidades del cabello.

Muchas personas optan por elegir el cabello corto, con la idea de mantenerlo mas sano en apariencia. ¿Pero realmente es así?

Te damos algunos detalles útiles para su cuidado. Y para obtener una idea concreta sobre el tema, consultamos a Magali Moya, especialista en el cuidado capilar quien nos dio un pantallazo sobre el tema.

“Por lo general lo primero es saber que tipo de cabello tiene la persona, para elegir el corte, las tijeras y los productos que optimicen el look” asegura.

Siempre aconseja el uso de tijeras y un No rotundo a las navajas que parten la cutícula dejándola abierta. Es necesario corlarlo una vez por mes, como mínimo, para mantener su apariencia saludable.

El secado es prioritario para conservarlo sano, lo ideal es que se seque solo y si no se puede, hay que hacerlo con un secador a intensidad media, utilizando productos con activación térmica.
El resto es probar con qué nos sentimos mas cómodos.

El Amor y la Soledad


Muchos buscan el amor para huir de la soledad, pero nunca un amor podrá satisfacer la necesidad infantil de sentirse acompañado, y esa relación estará destinada al fracaso.

Cuando amo a alguien porque lo necesito, no lo amo, lo estoy usando para mi propio beneficio, para que me acompañe, me mantenga, me divierta, me entretenga.

Sólo cuando necesito a alguien porque lo amo es cuando me mueve el verdadero amor, la necesidad de compartir, de dar y de saber recibir, y estar dispuesto a comprender, perdonar, tolerar y aceptar.

Cuando se ama a alguien de verdad, se desea su libertad para ser quien es, y se llegan a amar sus virtudes y sus defectos, porque no siempre esos defectos son reales, ya que los que pueden ser defectos para uno pueden ser virtudes para otros.

La soledad nos enseña a vivir, a ser independientes, a valorarnos, a confiar más en nosotros mismos. Es la experiencia más aleccionadora que existe para madurar como persona.

Recién cuando somos capaces de estar solos, aprendemos a conocernos, a apreciar todo nuestro potencial, a querernos y a ser más buenos con nosotros mismos.

No se puede amar a otro si uno se desprecia. El odio a uno mismo es el fundamento de la agresividad hacia el otro, porque siempre estamos proyectando nuestra propia interioridad con nuestras acciones.

Cuando se siente la sensación de estar solos o aislados es cuando hay que volver la atención hacia adentro y buscarse a si mismo; porque el afuera nunca podrá devolver el sentimiento de pertenencia que se ha perdido.

Cuando se recupera la conciencia interna de pertenencia se logra la reconciliación con uno mismo, surge un nuevo sentimiento de compasión y la posibilidad del perdón.

Esa relación personal es la más importante de las relaciones que existen; porque el hombre no puede relacionarse normalmente con otro si no está bien con él mismo.

El amor verdadero no es fusión sino independencia, porque precisamente lo que se ama del otro es su ser total, su capacidad de desarrollo y su poder de trascendencia constante.

Amar es admirar, es sorprenderse todos los días con el ser amado, que es capaz de cambiar y seguir siendo el mismo o la misma.

El egoísmo mata al verdadero amor, con las limitaciones y las trabas al desarrollo individual del otro, casi siempre por celos o envidia del miembro de la pareja que se ha estancado.

La belleza es un don que ayuda a atraer pero que no sirve por si misma para mantener una relación.

La preocupación por el esquema corporal se ha convertido en un fin en si mismo y en el propósito de la vida de mucha gente.

Pero si detrás de un cuerpo perfecto no hay más que la preocupación por agradar, ninguna relación a largo plazo es posible y sólo se habrá logrado ser una cosa, un bien de uso y no una persona.

La belleza no dura siempre, lo que permanece es el ser verdadero y auténtico que no se preocupa por agradar sino por ser.

Los vínculos se rompen con facilidad cuando en una pareja alguno de los dos no crece; y permanece aferrado a valores relativos, sin desarrollarse. Ambos se aburren, se critican, y terminan odiándose, porque se convierten en obstáculos del propio crecimiento.

La atracción física desaparece, ya no se aprecia la belleza porque cuando la pasión inicial entra en razón, se puede ver más allá de ella y se descubre que no hay nada.

Para amar a alguien de verdad primero hay que conocerlo o conocerla como persona y luego, naturalmente, como una consecuencia lógica y esperada por ambos, vendrá la intimidad, más relajada, sin temores, con la responsabilidad de los que tienen conciencia de la importancia de ese momento.

Si todo este proceso es al revés, y se empieza con la intimidad, entonces se convertirá en un episodio más en sus vidas, transitorio y ocasional, que a veces tiene consecuencias desastrosas.

La Pareja y su relación con los Parientes


El matrimonio produce algunos inexplicables cambios en la relación con la familia de origen de ambos cónyuges, porque parece ser que cuando los vínculos eran difíciles y ya parecían agotados, luego del casamiento tienden a reanudarse con nuevos bríos como por encanto.

Las mujeres son las que más se apegan a sus familias después de casadas y las que continúan con mayor interés conectadas a ellos. En tanto que en el caso de los hombres, algunos pueden quedar pegados a sus madres.

El problema no reside en el hecho de mantener los vínculos, ya que esto favorece la necesidad del sentimiento de pertenencia tanto de los padres como de los hijos; sino en pretender darle prioridad a esas relaciones en detrimento de la relación de pareja; o sea darle la razón a mamá o a papá e ignorar la opinión de la esposa o del marido.

La intimidad es una parte reservada, personalísima y muy importante de los asuntos, responsabilidades, o afectos, en este caso de la vida de una pareja, y además, es un derecho insustituible e intransferible.

Esta intimidad se pierde cuando dichas cuestiones se trasladan a otros fuera del grupo familiar, haciéndolos partícipes de los propios problemas y obligaciones.

Cada nueva pareja tiene el derecho de vivir según su propia filosofía, de frustrarse y equivocarse, sin interferencias de ninguna clase y sin necesidad de aprobación externa alguna. Mantener las razonables distancias con los parientes debería ser una prioridad, para evitar discusiones, malos entendidos, invasión a su intimidad y el problema crucial de los celos.

A veces las parejas sólo se pueden casar con la ayuda de los padres y esta situación parece generar en muchos casos una obligación moral para con ellos que excede los límites y sacrifica la necesaria privacidad.

Si el departamento lo compran los padres, pueden creer que es necesario y lógico que tengan una llave; pero siempre deberá ser con la condición de mantener la privacidad a toda costa, para evitar que se tomen la libertad de entrar y salir cuando lo deseen. Por eso es mejor no darles ninguna llave, salvo en el caso que sea indispensable.

Desalentar estas conductas de ataque a la privacidad y abuso de confianza por ser sus hijos, no es fácil, pero se puede, porque éstos son siempre los problemas que conlleva la dependencia económica, situación que entorpece las relaciones en lugar de propiciarlas.

La mejor forma de resolver las dificultades de una pareja es hablando en terreno neutral, sin testigos, los dos solos, diciendo cada uno cómo se siente, siendo sinceros y honestos entre ellos, y sin seguir las directivas de ningún otro comedido que se ha enterado antes de lo que les pasa. Si de esta manera no logran solucionar sus problemas lo más indicado es consultar con un especialista, que es el más apto para ver la situación desde afuera.

Las personas que recurren a sus padres para resolver sus problemas no han podido cortar el cordón umbilical con ellos y se encuentran atados a su protección y apoyo.

Es necesario tomar las riendas de la propia vida y asumir el compromiso de tomar las decisiones que correspondan cuando se forma una familia, para disfrutar de ella sin necesitar bastones ocasionales que impidan el desarrollo de una vida propia.

Cuando una persona se casa o bien inicia una vida en común en forma estable con una pareja, es necesario que cambien sus prioridades.

El marido para la mujer y la esposa para el hombre deberán estar en el primer lugar, luego, en el segundo lugar están los hijos, en el tercer lugar, estarán los padres de cada uno y en cuarto lugar sus hermanos.

Esta jerarquía permitirá una relación familiar óptima, evitando problemas tanto con los padres como con los hijos.

En muchas familias desavenidas, es común que exista una jerarquía de roles equivocados, los hijos para la mujer suelen estar en primer lugar y luego por lo general siguen en importancia sus padres, ocupando el marido el último lugar; o bien el hombre pone en primer lugar a su madre, luego a sus hijos y por último a su mujer.

Labios sensuales


Los labios son un espejo de nuestra felicidad, nuestra tristeza, de una preocupación o de un recuerdo y una excelente arma de seducción.

Se trata de una de las zonas más delicadas y vulnerables de la piel, ya que no posee células protectoras ni melamina, por lo que son especialmente sensibles a la exposición al frío y al sol.

Por distintos motivos nuestros labios están en el centro de la escena. Dotarlos de sensualidad es una decisión que toda mujer puede tomar para realzar su belleza y destacar esa área que tanto interés y atracción despierta.

Un recurso útil para disfrutar de labios sensuales es mantenerlos hidratados y exfoliados, una forma sencilla de hacerlo es cepillarlos suavemente con un cepillo dental y cubrirlos a diario con manteca de cacao o karité

Para destacarlos y convertirlos en un recurso de seducción, es una buena opción delinearlos con un lápiz un tono más oscuro que el de los labios y utilizar brillos apenas más pálidos que el color natural. Pasarles un trozo de hielo al finaliza, es importante para fijar el color.

Cuidarlos y embellecerlos ayuda a tener un rostro saludable y muy sensual.

Matrimonio o Concubinato


Son tiempos de improvisación, urgencia y falta de permanencia.

La rapidez de los cambios, el ritmo de vida acelerado y la impaciencia son las características de la época actual.

Todo se hace apurado, se habla apurado, se come apurado, se hace el amor apurado, se trabaja apurado, y en general se vive apurado.

El resultado es que la gente no se entiende, no puede digerir lo que come, no puede concentrarse, fracasa en los estudios, puede resultar ineficaz en su trabajo, no puede disfrutar del sexo, tiene miedo; porque la vida se ha convertido en una rutina que exige mucha adrenalina.

El estrés mata y los proyectos comunes de la gente, como elegir una carrera, estudiar, conseguir un trabajo, casarse, comprar una casa, tener hijos, educarlos, cuidarlos, enfermarse y hasta morirse, experiencias casi todas ineludibles, representan situaciones que exigen la obligación de pasar por una serie interminable de frustraciones, discusiones, trámites, gastos, malos ratos, disgustos, penas y dolores.

En lugar de vivir cada una de estas experiencias de la vida intensamente y conscientemente, experimentando las penas y alegrías y exteriorizando las respectivas emociones que suscitan, el apuro hace que se pasen por alto, sin emoción, anestesiados por las urgencias, las obligaciones y los plazos y sólo alentados por el sentimiento de haber cumplido con las expectativas.

Planificar todo y pretender hacer lo que se espera en cada etapa, demanda una gran cantidad de energía, que generalmente se consume en los preparativos y casi está agotada en el mejor momento.

El casamiento es un ejemplo. A pesar de resistirse a las tradiciones y los convencionalismos, la juventud se empeña en crear nuevas formas de celebración que resultan aún más complejas y onerosas que las del siglo pasado.

Las fiestas de casamiento duran más de una jornada de trabajo y terminan al día siguiente, casi como los festejos tribales étnicos que suelen durar varios días.

Estas fiestas exigen un despliegue de entretenimientos para los invitados que a duras penas llegan hasta bien entrada la mañana despiertos, con gran esfuerzo, después de haber luchado para no quedarse dormido.

Toda esta organización es lo que paradójicamente se espera de una fiesta de casamiento aunque resulte para muchos abrumadora.

El costo de este despliegue técnico y mano de obra, más la comida y la bebida que ayudarán a los asistentes a mantenerse animados, haciéndoles más llevadero el esfuerzo, suele alcanzar cifras astronómicas a la que no todos pueden acceder y representa un nicho laboral que ocupa a mucha gente.

Por lo tanto, es bastante frecuente, que no se renuncie a este ritual sino que las bodas se aplacen indefinidamente y sean ubicadas en el último lugar de la lista de prioridades de una pareja.

Es así como por lo general por esta causa se elige el concubinato, estado civil que no representa una erogación descabellada, sólo la decisión de dos personas de vivir juntas.

La decisión de vivir juntos sin papeles proporciona además la ventaja de la falta de compromiso formal.

Este hecho perjudica en mayor medida a la mujer si llega a tener hijos, no porque no pueda demandar por alimentos a su concubino si la ha abandonado, sino porque legalmente puede perder derechos tanto para ella como para sus hijos.

Cuando no hay compromiso formal, puede tomarse la relación más a la ligera y una vez que el tiempo se haya encargado de amortiguar los efectos de una gran pasión es más fácil despegarse para iniciar una vida nueva.

Si una pareja que vive en concubinato decide no tener hijos, es muy probable que no dure mucho tiempo y se disuelva, porque esa relación no crecerá y no tendrá ni historia ni futuro.

Si se elige no tener compromisos formales se elige también la posibilidad de lo efímero y el desgaste de la vida de dos personas que están juntas sin un proyecto estrictamente humano.

Los hombres son los que más se benefician con esta forma de relación, porque tienen lo que desean, muchas veces sin costo adicional porque comparten los gastos y sin responsabilidad adicional alguna.

Pero el compromiso moral con el otro siempre existe y la conciencia también existe, aunque algunos lo sepan disimular muy bien.